La comunidad católica de tierras de Mozambique el pasado 29 de marzo se unió para conmemorar el Domingo de Ramos. En un ambiente donde la fe y la alegría se entrelazaron, los fieles se reunieron para bendecir sus ramos y recordar la entrada triunfal de Nuestro Señor en Jerusalén, dando así inicio a la solemnidad de la Semana Santa.
Fue grato observar cómo las familias, transformaron la liturgia en un testimonio vivo de amor a Cristo. Entre cánticos y oraciones, el mensaje del Evangelio resonó con fuerza, recordándonos la importancia de acoger al Salvador con un corazón dispuesto y humilde.
Esta celebración nos preparó para los misterios de la Pasión como también nos unió como Iglesia en el anhelo de caminar siempre hacia la luz de la Resurrección.