Estudiantes del último y penúltimo año de la Unidad Educativa Particular Ausubel, en Cuenca, se unieron en un acto de piedad para consagrar sus estudios y sus vidas a la Santísima Virgen.
Un Compromiso con la Protección de María
El 15 de junio de 2026, la Unidad Educativa Particular Ausubel, ubicada en Cuenca, Ecuador, fue escenario de una celebración cargada de significado espiritual.
En un ambiente de recogimiento, los alumnos que cursan el último y penúltimo año de secundaria participaron en una solemne ceremonia de Consagración a Nuestra Señora de Fátima.
La Fe que Guía a los Jóvenes
Este acto de consagración es más que una simple ceremonia escolar; representa la entrega de las aspiraciones, los desafíos y las esperanzas de estos jóvenes al Inmaculado Corazón de María.
Al elegir recorrer este camino de devoción, los estudiantes buscan no solo el éxito académico, sino también la protección y la orientación de la Madre de Dios en una etapa decisiva de sus vidas, cuando se preparan para dar los próximos pasos hacia la vida adulta y profesional.